Les Germaníes

El principio del fin de la Morería de Mislata

A comienzos del siglo XVI, el Reino de Valencia vivió uno de los episodios más convulsos de su historia: la Guerra de las Germanías.

Lo que comenzó como una revuelta de gremios contra la nobleza y el poder establecido acabó convirtiéndose en un conflicto social de gran alcance, con profundas consecuencias políticas, económicas y religiosas. Aunque a menudo se ha estudiado desde la perspectiva de las grandes urbes, también dejó una huella significativa en pequeñas localidades como Mislata, donde la convivencia entre cristianos viejos y mudéjares se vería profundamente alterada.

La Revuelta de las Germanías

La Guerra, o Revuelta, de las Germanías estalló en el Reino de Valencia entre 1519 y 1522 como consecuencia de una profunda crisis social.

En las ciudades, los gremios, organizados en "germanías", reclamaban mayor participación política y denunciaban los abusos de la nobleza, en un contexto agravado por epidemias, inestabilidad económica y la ausencia de la autoridad real. La revuelta pronto adquirió un carácter violento y se extendió más allá del ámbito urbano, enfrentando no solo a agermanados y realistas, sino también a distintos grupos sociales y religiosos.

En este escenario, el mundo rural y las poblaciones como Mislata no quedaron al margen. Muchas de ellas, vinculadas a señoríos, se alinearon con la causa realista, mientras que otras se vieron arrastradas por el conflicto. La presencia de comunidades mudéjares, generalmente fieles a sus señores, añadió un elemento más de tensión, afectando directamente a la convivencia entre vecinos.

Mislata dentro del conflicto

A nivel económico, Mislata no destacó entre las poblaciones más castigadas tras la derrota agermanada. Mientras ciudades como Xàtiva o Valencia pagaron fuertes cantidades, Mislata quedó integrada en un conjunto de localidades que debían aportar menos de 200 ducados.

Sin embargo, esta aparente menor relevancia económica no implica una ausencia de participación.

Los datos permiten afirmar que Mislata participó de forma directa en el conflicto, tanto por su implicación en la dinámica del territorio como por su contribución humana. De hecho, se documenta que la localidad aportó 6 hombres a la causa antiagermanada, lo que evidencia su alineación, al menos parcial, con el bando señorial.


Los mártires de la libertad española, vol I, Batalla de Gandía (recortado).
Los mártires de la libertad española, vol I, Batalla de Gandía (recortado).


Una sociedad dividida: la Vila y la Morería


Antiguas viviendas del barrio de la Morería.
Antiguas viviendas del barrio de la Morería.

Uno de los aspectos más significativos del caso de Mislata es su estructura social. La población se encontraba dividida en dos comunidades bien diferenciadas: la Vila, habitada por cristianos viejos, y la Morería, donde residían los mudéjares en alrededor de unas 30 casas.

Durante las Germanías. esta división se tradujo en un conflicto interno. Los mudéjares de Mislata, fieles a su señor, se alinearon con el bando antiagermanado. No solo aportaron recursos económicos mediante préstamos, sino también hombres para la defensa del orden señorial.

Mientras tanto, parte de la población cristiana de la Vila se vio influenciada por el movimiento agermanado, lo que generó tensiones directas entre vecinos.

Este enfrentamiento no fue un caso aislado, sino el reflejo de una dinámica más amplia en el Reino de Valencia, una lucha que no solo era política o social, sino también cultural y religiosa. Los sectores más radicales del movimiento agermanado dirigieron su hostilidad hacia los mudéjares. Esta situación derivó en episodios de violencia y en uno de los procesos más trascendentales del periodo: el bautismo forzoso de la población mudéjar.

Este fenómeno afectó directamente a lugares como Mislata, donde la presencia de una morería era significativa. Aunque existe debate historiográfico sobre si algunas conversiones fueron voluntarias, numerosos indicios apuntan a que en muchos casos se produjeron bajo coacción.

Consecuencias de las Germanías en Mislata

El final de la revuelta trajo consigo una dura represión y una serie de transformaciones profundas en la sociedad local. En el caso de Mislata, las consecuencias fueron especialmente significativas.

La convivencia entre la Vila y la Morería quedó gravemente dañada. Las tensiones entre ambas comunidades marcaron el devenir posterior de la localidad. La victoria del bando antiagermanado supuso un aumento del poder del señor sobre Mislata, tanto en el control político como en la gestión económica y local.

Tras la revuelta de las Germanías, los mudéjares valencianos fueron obligados a bautizarse masivamente entre 1525 y 1526, convirtiéndose en moriscos. Este proceso buscaba integrar, y controlar, a la nueva población convertida.

Se creó una amplia red parroquial en el Reino de Valéncia, con más de 120 parroquias destinadas a atender a los "cristianos nuevos", entre ellas la de Mislata, creada en 1535. En Mislata, este proceso implicó cambios importantes destacando la obligación de acudir a misa o la cristianización de la mezquita cuyo edificio pasó a convertirse en la Ermita de San Miguel Arcángel. Además, se desarrollaron campañas de evangelización a lo largo del siglo XVI, con distintas misiones impulsadas por órdenes religiosas y autoridades religiosas.
A pesar de los esfuerzos de conversión, la integración de los moriscos nunca fue completa. Persistieron las diferencias culturales, religiosas y sociales, así como los conflictos con los señores y autoridades. Las Germanías marcaron, en este sentido, un punto de inflexión. El proceso iniciado con las conversiones forzosas continuó durante décadas, generando tensiones constantes que desembocarían finalmente en la expulsión de los moriscos en 1609.

Detalle del cuadro La expulsión de los moriscos (1894), Gabriel Puig Roda, Museu de Belles Arts de Castelló.
Detalle del cuadro La expulsión de los moriscos (1894), Gabriel Puig Roda, Museu de Belles Arts de Castelló.

Fuentes consultadas:

-Inici a la historia de Mislata - Josep l'Escrivà y Santos Ramírez

-Del Manzil a la Morería - Ramírez Martínez Santos