
El Porche
Paso de unión entre dos pueblos
El acceso al antiguo barrio de la Morería:
El Porche, conocido antiguamente como «El Portxo», era el acceso a la plaza de la Morería, centro histórico de uno de los barrios más antiguos de Mislata. Durante siglos, este estrecho pasaje fue un lugar estratégico, al servir como entrada y salida del antiguo núcleo de población de origen musulmán.
Por debajo de sus viviendas pasaban cada mañana jornaleros, carros y caballos camino de los campos y de los molinos. Todavía se conservan en su entrada dos pilones de piedra, colocados para evitar que las ruedas de los carros golpearan y deterioraran las paredes del pasaje.
El Porche formaba parte de la muralla del antiguo castillo o casa señorial de la Morería. Junto a la actual plaza se levantaba un conjunto formado por muros, corrales y distintas dependencias, del que se conserva un grabado realizado por Martínez Aloy en 1899. En 2019, durante el derribo de una vivienda de la calle Mayor, salió a la luz una parte de la antigua pared del castillo, un hallazgo que confirma la importancia histórica de este entorno.
Tras la conquista cristiana, la construcción de la calle Mayor respetó la necesidad de mantener libre el acceso a la Morería. De este modo, El Porche quedó configurado como un pasaje cubierto, con viviendas levantadas sobre él.
Este tipo de construcción, en la que una edificación se sitúa sobre una puerta o paso de entrada, fue habitual en muchas poblaciones durante siglos. Un ejemplo cercano es el Portal de la Valldigna de València. En Mislata, El Porche conserva esa singular configuración urbana y permite imaginar cómo se articulaba la relación entre la calle Mayor y el interior de la Morería.
Su ubicación junto al antiguo Camino Real de Castilla —que discurría por la calle Mayor— contribuyó a convertir el entorno en un espacio de paso y de actividad comercial. La presencia continua de viajeros, labradores y animales hacía necesarios distintos oficios y servicios vinculados a la vida cotidiana.
Herrería, vino y carnicería:
Durante una restauración realizada hace años en la calle del Porche aparecieron restos de un antiguo cartel con letras azules, que posiblemente anunciaba un establecimiento relacionado con el vino. Junto a ellas se distinguía el dibujo de una tenaza, herramienta propia de los herreros y utilizada, entre otras tareas, para cambiar las herraduras de los caballos.
La presencia de una herrería en este lugar resulta coherente con la cercanía de la calle Mayor y del antiguo camino real. En este eje se concentraban oficios y comercios esenciales para el municipio, como tabernas, hornos, carnicerías y talleres vinculados al tránsito de personas y animales.
El Porche albergó también una histórica carnicería, de la que surgieron posteriormente algunas de las carnicerías más antiguas de Mislata. Durante un tiempo, el lugar fue conocido como la calle de la Carnicería, reflejo de la importancia de esta actividad para los vecinos.
Un elemento esencial de la memoria urbana:
El Porche es uno de los espacios que mejor conserva la memoria de la Mislata medieval. Su función como entrada a la Morería, su relación con el antiguo castillo y la permanencia de elementos como los pilones de piedra lo convierten en un testimonio singular del pasado urbano del municipio.
Preservarlo supone mantener vivo el recuerdo de un lugar que durante siglos comunicó el antiguo núcleo musulmán con la expansión cristiana de Mislata y que fue, al mismo tiempo, escenario de trabajo, comercio y vida cotidiana.
