
Virgen de los Desamparados
La devoción a la Virgen de los Desamparados ocupa un lugar singular en la historia religiosa de Mislata. Sin sustituir el patronazgo de Nuestra Señora de los Ángeles, la Geperudeta fue acogida como madre común de los valencianos y su presencia arraigó en las parroquias, las fallas y la vida popular.
Desde la coronación de 1923 hasta las grandes visitas de la Peregrina, esta relación dejó momentos profundamente recordados. El más importante ocurrió en 1973, cuando permaneció nueve días en la población y fue proclamada Alcaldesa Perpetua de Mislata.
Una devoción valenciana convertida en historia local:
La Virgen de los Desamparados no es la patrona titular de Mislata, dignidad que corresponde a Nuestra Señora de los Ángeles, junto al patronazgo del Santísimo Cristo de la Fe y la antigua devoción a San Miguel Arcángel. Sin embargo, la proximidad a Valencia y la estrecha relación religiosa, cultural y humana con la capital hicieron que la devoción a la Geperudeta arraigara también profundamente entre los mislateros.
Su presencia puede seguirse a través de procesiones, visitas de la imagen peregrina, celebraciones parroquiales, asociaciones religiosas, programas de fiestas y numerosos testimonios materiales. La gran estancia de 1973, durante la cual fue proclamada Alcaldesa Perpetua de Mislata, constituye uno de los acontecimientos religiosos más multitudinarios de la historia contemporánea de la población.
Mislata en la coronación de 1923:
La primera relación documental firme localizada hasta ahora aparece en las celebraciones de la coronación de la Virgen de los Desamparados, celebrada en Valencia en mayo de 1923.
Mislata participó oficialmente en la gran procesión organizada con aquel motivo. La representación local no se limitó a un pequeño grupo de fieles: acudió la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de la población, acompañada corporativamente por el Ayuntamiento y por la llamada Banda de Música "la Vella" de Mislata.
La Banda "Nova" de Mislata también tomó parte en la celebración, acompañando a las imágenes procedentes de Campanar. A ello se sumó la sección mislatera de la Adoración Nocturna, que participó con su bandera junto a las restantes secciones de la diócesis.
La presencia conjunta de la patrona local, las autoridades municipales, las bandas de música y los adoradores nocturnos muestra que Mislata vivió la coronación como un acontecimiento propio. La devoción a la Virgen de los Desamparados no desplazaba a Nuestra Señora de los Ángeles, sino que ambas advocaciones se encontraban dentro de una misma identidad religiosa valenciana.
La visita de 1973:
Cincuenta años después de la coronación, la imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados visitó Mislata. Los libros de fiestas y las fotografías conservadas permiten fechar exactamente su estancia: llegó el 28 de abril y permaneció en la población hasta la madrugada del 6 de mayo de 1973.
Fue una visita excepcionalmente prolongada. Durante nueve días, Mislata recibió a la Peregrina con celebraciones religiosas y manifestaciones públicas de afecto. Las fotografías muestran una iglesia abarrotada y una multitud ocupando las calles para acompañar el traslado de la imagen.
Uno de los principales actos fue el solemne pontifical celebrado en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. La llegada al templo quedó grabada en la memoria colectiva como uno de los momentos más emocionantes de aquellas jornadas. La Virgen entró en la parroquia entre aclamaciones, flores y el esfuerzo de una multitud que deseaba acercarse a ella.
Alcaldesa Perpetua de Mislata:
Antes de regresar a la Real Basílica, la Virgen de los Desamparados fue proclamada Alcaldesa Perpetua de Mislata. Así lo afirma expresamente la crónica conmemorativa publicada posteriormente:
«Regreso a la Real Basílica en la madrugada del 6 de mayo, tras haber sido nombrada Alcaldesa Perpetua de Mislata por la primera autoridad municipal, recogiendo el sentir unánime de la población».
El título tenía un carácter honorífico y devocional. No alteraba el patronazgo religioso de Nuestra Señora de los Ángeles, pero reconocía oficialmente el afecto que la población sentía por la patrona de los valencianos.
La Peregrina abandonó Mislata durante la madrugada del 6 de mayo. Tras nueve días de celebraciones, su regreso a la basílica puso fin a unas jornadas que los propios cronistas locales calificaron como «inolvidables».
La imagen de la Virgen en la Iglesia de los Ángeles:
Además de recibir a la Peregrina, Mislata ha venerado durante décadas una imagen propia de la Virgen de los Desamparados en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles.
Los programas de la fiesta de San Miguel demuestran que esta imagen participaba ya en sus celebraciones en 1978. En la procesión de 1979 volvió a figurar, «al igual que el pasado año», llevada y acompañada por las comisiones falleras de la localidad. La costumbre se mantuvo en años posteriores.
Un escrito de 1983 agradecía expresamente a las fallas su participación en la procesión, durante la cual portaban a la «querida Mareta, la Verge dels Desamparats».
La relación continuó durante la década siguiente. En 1992, durante la misa solemne de San Miguel, se cantó el Himno de la Coronación de la Virgen de los Desamparados. Así, la devoción mariana se incorporó a una de las celebraciones religiosas más antiguas de Mislata.
La imagen estuvo situada durante años en la Capilla de la Comunión, en el lugar que hoy ocupa la Virgen Milagrosa. En mayo de 2021 fue trasladada a una capilla lateral del templo. El espacio fue acondicionado e iluminado para favorecer su veneración y dar a la imagen una presencia más visible dentro de la iglesia.
La cofradía y la fiesta de mayo:
Alrededor de la imagen parroquial se ha mantenido una agrupación de devotos que las fuentes locales denominan indistintamente Cofradía o Clavaría de la Virgen de los Desamparados. Todavía no se ha localizado su acta fundacional ni se ha podido establecer si existe continuidad institucional directa con el grupo que participaba en las fiestas de San Miguel desde 1978.
Sí está documentado que en las últimas décadas esta agrupación ha organizado la festividad de mayo, con misa, passejà y procesión por las calles próximas a la iglesia de los Ángeles. En 2014 la prensa ya calificaba esta salida como la tradicional procesión mislatera de la Virgen de los Desamparados.
En 2023, coincidiendo con el centenario de la coronación, la cofradía participó en una celebración especialmente solemne en la que además la imagen estrenó un nuevo manto.
La visita a las Servitas:
En marzo de 1998, dentro de las celebraciones del 75.º aniversario de la coronación, la Peregrina regresó a Mislata para visitar el monasterio de las Siervas de María al Pie de la Cruz, conocidas popularmente como las Servitas.
La iniciativa había sido promovida por el arzobispo y el Consejo Episcopal con el propósito de acercar la Virgen a las comunidades contemplativas de la diócesis. Debido a su clausura, las religiosas no podían desplazarse hasta la basílica con la misma libertad que los demás fieles. En aquella ocasión fue la Virgen quien acudió a encontrarse con ellas.
El 26 de marzo la imagen llegó a la plaza de la Constitución y desde allí fue acompañada por numerosos vecinos hasta el monasterio de la calle Mayor.
Ese mismo día se celebró una vigilia con la comunidad. A la mañana siguiente, después de los laudes y del ángelus, tuvo lugar una eucaristía por las familias presidida por el obispo Rafael Sanus. Finalizada la celebración, la Peregrina regresó a la Real Basílica.
La visita coincidió con la celebración conventual de Nuestra Señora de los Dolores, advocación especialmente querida por las Servitas. El encuentro adquirió así una significación particular: la Madre de los Desamparados entraba en la clausura para encontrarse con una comunidad consagrada a contemplar y acompañar los dolores de María.
El antiguo monasterio de Nuestra Señora de los Dolores había sido fundado en 1597. Tras los daños sufridos a lo largo de los siglos, la comunidad se trasladó en 1941 a su actual emplazamiento en Mislata. La iglesia fue inaugurada el 20 de agosto de 1950; su altar mayor, el sagrario y la custodia fueron bendecidos en 1955, y la imagen de Nuestra Señora al Pie de la Cruz que preside el templo lo fue en 1958.
La imagen de la Parroquia de San Francisco de Asís:
La parroquia de San Francisco de Asís conserva otra imagen de la Virgen de los Desamparados con una historia propia. A finales de la década de 1990, un matrimonio vinculado a la parroquia promovió una colecta para encargarla. La imagen fue bendecida el 30 de octubre de 1998.
Hacia 2005, Ana Pérez y Lola Benlloch comenzaron a organizar un grupo de camareras encargado de cuidar la imagen, cambiar sus mantos y preparar sus celebraciones. Entre sus actividades se encontraban el rezo del rosario, una misa mensual, la festividad del segundo domingo de mayo y la participación en las fiestas de San Francisco de Asís.
El 2 de noviembre de 2023, el Arzobispado de Valéncia erigió canónicamente las Camareras de Nuestra Señora la Virgen de los Desamparados de esta parroquia como asociación pública de fieles. Con ello, una devoción surgida de la iniciativa de unas familias recibió reconocimiento eclesiástico formal.
En Mislata existen, por tanto, al menos dos imágenes locales claramente diferenciadas: la venerada en Nuestra Señora de los Ángeles y la de San Francisco de Asís.
El regreso de 2013:
Entre el 20 y el 23 de junio de 2013, cuarenta años después de las jornadas de 1973, la Peregrina volvió a realizar una visita general a Mislata. Durante cuatro días recorrió las parroquias y se encontró con asociaciones, comunidades religiosas y numerosos vecinos.
El programa incluyó vigilias, celebraciones eucarísticas, ofrendas, momentos de oración y una multitudinaria procesión. Las calles volvieron a llenarse de flores y altares, mientras las diferentes parroquias colaboraron para recibir conjuntamente a la imagen.
Las visitas de 2021 y 2022:
Durante la pandemia, la Virgen de los Desamparados recorrió numerosas localidades valencianas en el llamado Maremóvil. El 7 de mayo de 2021 pasó por Mislata y se detuvo ante diferentes lugares de la población.
Uno de los momentos más emotivos se produjo cerca del Centro de Día, donde varios mayores habían pedido poder verla. Ante el vehículo abierto, los residentes cantaron el Himno de la Coronación. Las restricciones impedían organizar una recepción multitudinaria, pero aquella breve parada permitió que las personas especialmente afectadas por el aislamiento pudieran rezar ante la Virgen.
El 14 de septiembre de 2022, la Peregrina realizó otra visita breve dentro del jubileo por el centenario de su coronación. Estas apariciones desde el Maremóvil fueron distintas de las grandes estancias de 1973, 2013 y 2024, pero mantuvieron la presencia de la advocación en un periodo especialmente difícil.
La gran visita de 2024:
Del 17 al 20 de octubre de 2024 tuvo lugar una nueva visita general, organizada conjuntamente por las cuatro parroquias de Mislata: Nuestra Señora de los Ángeles, San Miguel de Soternes, San Francisco de Asís y San Marcos.
Cada jornada fue dedicada a un aspecto de la vida comunitaria: la caridad y la solidaridad; las familias y los enfermos; la religiosidad popular y las asociaciones; y, finalmente, los jóvenes y los niños.
La Peregrina visitó residencias, entidades sociales, viviendas tuteladas, asociaciones, fallas y el cementerio. Hubo misas, unción de enfermos, ofrendas de alimentos y flores, rosario de la aurora, cantos, danzas, albaes, vigilias nocturnas y procesiones.
La visita concluyó con una multitudinaria despedida, acompañada por música, pólvora y el afecto de numerosos vecinos. Más de un siglo después de la participación mislatera en la coronación de 1923, la devoción continuaba siendo capaz de reunir a parroquias, asociaciones y generaciones muy diferentes.
Una devoción presente en el paisaje urbano:
La advocación ha dejado también algunas huellas materiales en Mislata. Una calle lleva el nombre de la Virgen de los Desamparados y conserva un mosaico dedicado a ella, ante el cual se detuvo la Peregrina durante su visita de 2024.
En la Cruz Cubierta de Mislata aparece también su imagen, acompañada por las representaciones de san Miguel, san Vicente Ferrer y san José. Su inclusión en este monumento muestra cómo la devoción formaba parte del universo religioso compartido por la capital y las poblaciones de su entorno.
La parroquia de San Miguel de Soternes cuenta además con una campana llamada Mare de Déu dels Desamparats, fundida en 2008. De este modo, su nombre no solamente está presente en imágenes y calles, sino también en el paisaje sonoro de la población.
La Virgen de los Desamparados no sustituyó a las devociones históricas de Mislata. Entró en ellas en 1973 y caminó a su lado. Nuestra Señora de los Ángeles continuó siendo la patrona del pueblo, pero la Geperudeta fue acogida como la Madre común de una tierra a la que Mislata siempre ha pertenecido. Su historia local es, en definitiva, la historia de una devoción valenciana que los mislateros hicieron también suya.
