
Bibliotecta Municipal
De ayuntamiento a biblioteca municipal
El Ayuntamiento Viejo de Mislata:
La desaparición de los señoríos y del Antiguo Régimen durante la primera mitad del siglo XIX dio paso a una nueva organización municipal en España. En Mislata, este proceso supuso la creación de un gobierno municipal propio y el establecimiento de sus primeras dependencias. Inicialmente, las oficinas municipales se instalaron en el desaparecido Castillo de la Morería, aunque poco después fueron trasladadas a un pequeño edificio situado en el lugar que había ocupado el antiguo horno de la Villa.
Este inmueble, que también albergó los juzgados y la escuela, fue adaptándose progresivamente a sus nuevas funciones mediante diferentes reformas. A finales del siglo XIX alcanzó el aspecto que, con algunas modificaciones posteriores, ha llegado hasta nuestros días: una característica fachada de estilo neoclásico que convertiría al edificio en uno de los elementos más reconocibles del antiguo núcleo urbano de Mislata.
El edificio preside una pequeña plazoleta abierta a uno de los lados de la antigua plaza de la Constitución, un espacio antaño vinculado a la vida política y municipal de Mislata. Frente a la Casa Consistorial tenía lugar antiguamente el acto de toma de posesión de los alcaldes, quienes recibían allí la vara de mando municipal, símbolo de la autoridad del nuevo alcalde.
Con el paso del tiempo, las sucesivas reformas fueron adaptando el inmueble a las necesidades de la administración municipal, aunque se mantuvo su carácter representativo y buena parte de los elementos que definían su arquitectura. Entre ellos destaca especialmente su fachada neoclásica, presidida por la balconada y el frontón que todavía hoy caracterizan el edificio.
II República y Guerra Civil:
Durante los últimos años de la Segunda República, el antiguo Ayuntamiento vivió uno de los episodios más oscuros de su historia. En la parte posterior del edificio, alrededor del patio interior, se instaló una de las checas existentes en Mislata, destinada a la detención de personas consideradas contrarias al régimen republicano.
Este episodio dejó una huella especialmente significativa en la historia del inmueble, que durante más de un siglo había sido uno de los principales centros de la vida administrativa y social de Mislata.
De Casa Consistorial a Biblioteca Municipal:
En 1983, la construcción del nuevo Ayuntamiento sobre el solar de la antigua Casa Gran supuso el traslado de las dependencias municipales y puso fin a la función del edificio como Casa Consistorial. El antiguo Ayuntamiento y algunas de las viviendas anexas, entre ellas la antigua casa conocida como la del «Tío Valenciano», fueron entonces adaptados para acoger la Biblioteca Municipal.
La adaptación del edificio como Biblioteca Municipal supuso diferentes intervenciones para adecuarlo a su nueva función, aunque se conservó buena parte de su carácter original. En el exterior destaca especialmente la fachada neoclásica, con su balconada y el elegante frontón que corona el conjunto.
En el interior todavía se conservan algunos elementos vinculados a la arquitectura tradicional del antiguo edificio, entre ellos el patio interior, decorado con los característicos azulejos cerámicos de tradición valenciana. Este espacio, actualmente protegido mediante una reja, constituye uno de los detalles que permiten reconocer el carácter histórico del inmueble pese a su transformación.
De este modo, el antiguo Ayuntamiento continúa formando parte del paisaje urbano de Mislata, aunque su función haya cambiado. De sede del gobierno municipal y escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia local pasó a convertirse en un espacio dedicado a la cultura y al acceso de los vecinos a la lectura.
