El carlismo en Mislata

Durante las primeras décadas del siglo XX, el carlismo alcanzó en Mislata una presencia social y política mucho mayor de lo que hoy se recuerda. Lejos de limitarse a unos pocos simpatizantes, el movimiento desarrolló una organización estable y mantuvo estrechas relaciones con los principales círculos tradicionalistas de l'Horta.

El Círculo de Juventud Legitimista, el Requeté y las Margaritas protagonizaron actos religiosos, culturales y políticos durante más de veinte años. Su actividad y capacidad de movilización convirtieron al tradicionalismo en una de las corrientes asociativas más destacadas de la Mislata anterior a la Guerra Civil.

Del Círculo Legitimista al Requeté y las Margaritas:

La historia política de Mislata durante las primeras décadas del siglo XX estuvo marcada por una considerable diversidad ideológica. Republicanos, socialistas, católicos, tradicionalistas y otras corrientes compitieron por influir en una sociedad que comenzaba a dejar atrás su carácter exclusivamente agrícola. Entre estos movimientos destacó el carlismo, cuya implantación local fue mucho más importante de lo que la escasa memoria conservada podría hacer pensar.

Mislata no contó solamente con algunos simpatizantes aislados. Durante las primeras décadas del siglo XX existieron en el municipio un Círculo de Juventud Legitimista, una agrupación del Requeté y una activa organización femenina de Margaritas. Sus representantes participaron en actos religiosos, políticos y culturales, mantuvieron relaciones con los círculos de numerosos municipios valencianos y llegaron a reunir una militancia considerable.

La documentación permite seguir su actividad durante, al menos, más de veinte años, desde las primeras noticias aparecidas hacia 1910 hasta el estallido de la Guerra Civil en 1936.

Carlismo, jaimismo y legitimismo:

El carlismo había nacido durante el siglo XIX alrededor de la defensa de una rama alternativa de la dinastía borbónica. Sin embargo, con el paso del tiempo fue desarrollando una cultura política propia, asentada sobre la defensa de la religión católica, la monarquía tradicional, los fueros y los cuerpos sociales anteriores al Estado liberal.

Su conocido lema —«Dios, Patria, Fueros y Rey»— resumía una visión de la sociedad en la que la monarquía debía encontrarse limitada por la ley natural, la religión, las tradiciones históricas y los derechos propios de los territorios, municipios, familias y corporaciones.

Tras la muerte de Carlos de Borbón y Austria-Este, conocido por sus partidarios como Carlos VII, la dirección dinástica pasó en 1909 a su hijo Jaime de Borbón y Borbón-Parma. Desde entonces, los carlistas fieles a don Jaime comenzaron a ser conocidos como jaimistas. También utilizaron frecuentemente el nombre de legitimistas, al considerar que defendían al heredero legítimo de la Monarquía frente a la rama reinante de Alfonso XIII.

Por esta razón, las organizaciones carlistas de aquellos años podían aparecer indistintamente como círculos jaimistas, tradicionalistas o legitimistas. Este último fue el nombre utilizado por la organización de Mislata.

Las primeras noticias del carlismo mislatero:

Las primeras referencias localizadas aparecen en septiembre de 1910, cuando una representación de carlistas de Mislata acudió a Aldaia para participar en el juramento de la bandera de su Juventud Tradicionalista. Al acto asistieron también correligionarios procedentes de Manises, Torrent y Alboraia.

En julio de 1913, los carlistas mislateros volvieron a participar en una gran concentración celebrada en Aldaia. Según las crónicas, el encuentro congregó a más de un millar de tradicionalistas procedentes de numerosas poblaciones valencianas.

Estas noticias no demuestran todavía la existencia de un círculo formalmente constituido en Mislata, pero sí confirman que ya había un grupo suficientemente organizado como para enviar representantes a los encuentros comarcales. El carlismo mislatero formaba parte de una extensa red de círculos, juventudes y agrupaciones que se extendía por los pueblos de l'Horta.

El Círculo de Juventud Legitimista de Mislata:

La primera prueba inequívoca de una organización propia aparece en 1914. El 4 de mayo de aquel año, el Diario de Valencia publicó la celebración de una solemne festividad jaimista en Mislata. Al acto acudieron representaciones de Alaquàs, Manises, Campanar, Alboraia, Alfara del Patriarca y Quart de Poblet.

La celebración debió de alcanzar una relevancia considerable, pues permitió que Mislata recibiera a militantes y dirigentes tradicionalistas de buena parte de la comarca. El encuentro combinó los componentes religiosos, políticos y sociales característicos del carlismo de la época.

El 21 de diciembre de 1914, el mismo periódico informó de una nueva velada celebrada en el Círculo de Juventud Legitimista de Mislata. En esta ocasión asistieron numerosas comisiones procedentes de Xirivella, Aldaia, Valencia, Torrent, Campanar, Alaquàs, Quart de Poblet y Manises.

La presencia de tantas delegaciones demuestra que el círculo mislatero no era una agrupación aislada. Mislata actuaba como uno de los puntos de encuentro de la red tradicionalista de l'Horta, manteniendo relaciones habituales con los círculos de las poblaciones cercanas.

Los círculos legitimistas no eran exclusivamente sedes electorales. Funcionaban como espacios de sociabilidad donde se organizaban conferencias, veladas literarias, representaciones teatrales, actos religiosos, banquetes y campañas de propaganda. También permitían ofrecer formación política a los jóvenes y transmitir una identidad colectiva basada en la fidelidad religiosa, dinástica y tradicional.

Por el momento se desconoce dónde se encontraba la sede del círculo de Mislata, cuándo fue inaugurada y quiénes ocuparon sus principales cargos. Sin embargo, su existencia y actividad están claramente confirmadas por la prensa de la época.

Matías Ruiz y la Juventud Legitimista:

El carlismo mislatero también estuvo presente en la vida cultural del municipio. En noviembre de 1916 se celebró en Mislata un homenaje dedicado al sacerdote, escritor y folklorista Joaquim Martí Gadea.

En el acto participaron representantes del Centre Catòlic Valencianiste, la Academia Valencianista del Centro Escolar y Mercantil, la Juventud Valencianista y distintas entidades religiosas y culturales. En nombre de la Juventud Legitimista de Mislata tomó la palabra un hombre llamado Matías Ruiz.

Muy probablemente se trataba del poeta y dramaturgo mislatero Matías Ruiz Esteve, nacido en 1876 y conocido popularmente como el tío Matías. La identificación resulta verosímil por su reconocida religiosidad, su participación en la vida cultural valenciana y su vinculación con Mislata, aunque la noticia periodística solamente proporciona su nombre y primer apellido.

Matías Ruiz desarrolló una importante obra literaria de carácter popular, costumbrista y religioso. Escribió poesía festiva, piezas teatrales y representaciones dedicadas a san Vicente Ferrer, además de participar en los Juegos Florales de Lo Rat Penat. Su posible vinculación con la Juventud Legitimista muestra que el carlismo local no se limitaba al terreno electoral, sino que estaba relacionado con figuras conocidas de la cultura popular mislatera.

Las Margaritas de Mislata:

Uno de los aspectos más interesantes del carlismo mislatero fue la importancia alcanzada por su organización femenina. Las mujeres carlistas eran conocidas como Margaritas, nombre adoptado en recuerdo de Margarita de Borbón-Parma, esposa de Carlos VII, cuya labor caritativa le había valido entre sus seguidores el sobrenombre de Ángel de la Caridad.

Las Margaritas desarrollaban actividades religiosas, asistenciales, culturales y políticas. Organizaban campañas benéficas, ayudaban a las familias necesitadas, recaudaban fondos, participaban en ceremonias y colaboraban en la transmisión de las ideas tradicionalistas. Durante la Segunda República adquirieron un protagonismo todavía mayor en la propaganda, la movilización social y la organización de actos públicos.

La primera referencia localizada sobre las Margaritas de Mislata data de diciembre de 1916. El Diario de Valencia anunció que cuatro jóvenes mislateras participarían en la bendición de la bandera del Círculo Instructivo Legitimista de Picanya: Lolita Tarín, Carmencita Cabedo, Lolita Fresno y Amparito Andreu.

La presencia de estas mujeres en un acto celebrado fuera del municipio demuestra que la organización femenina de Mislata estaba integrada en la red tradicionalista valenciana.

La crónica del encuentro, publicada el 2 de enero de 1917, menciona también a Dolores Primo, perteneciente a las Margaritas de Mislata. Durante el mitin recitó una composición dedicada a la Virgen y a la patria. Carmencita Cabedo intervino igualmente ante los asistentes y fue destacada por el periódico por su participación.

Estos testimonios resultan especialmente valiosos porque permiten recuperar algunos de los nombres de aquellas mujeres, cuya actividad política y social quedó frecuentemente relegada a un segundo plano en las narraciones históricas.

El Requeté de Mislata:

Mislata contó asimismo con una agrupación propia del Requeté. Esta organización había comenzado a desarrollarse a principios del siglo XX como una forma de encuadramiento de los jóvenes carlistas. En sus primeros años tenía fundamentalmente un carácter juvenil, educativo y propagandístico, aunque paulatinamente fue adoptando una disciplina más rigurosa.

Durante la Segunda República, el Requeté evolucionó hasta convertirse en la organización paramilitar de la Comunión Tradicionalista. Sin embargo, no debe trasladarse automáticamente ese carácter militar a todas sus agrupaciones anteriores. El Requeté que aparece en Mislata en 1917 todavía se encontraba ligado principalmente a la juventud y a las ceremonias públicas del jaimismo.

El 1 de enero de 1917, la bandera del Requeté de Mislata participó en la bendición de la enseña del Círculo Legitimista de Picanya. Llegó acompañada por numerosos jaimistas y desfiló junto a las banderas de la Juventud de Valencia, los círculos de Aldaia y Torrent y los requetés de Valencia y Tavernes Blanques.

La posesión de una bandera propia es un dato significativo. Las enseñas representaban públicamente a cada círculo y solamente tenían sentido cuando existía una agrupación organizada, con miembros, responsables y capacidad para participar colectivamente en actos celebrados fuera del municipio.

La continuidad del Requeté mislatero aparece confirmada en noviembre de 1930. En una gran concentración tradicionalista celebrada en Vila-real participaron las banderas y representaciones de numerosos círculos valencianos. La crónica publicada por El Cruzado Español menciona expresamente al Requeté de Mislata, junto a los de Alicante, Sueca, Valencia y otras poblaciones.

Esto demuestra que la organización sobrevivió, o fue reorganizada, después de la escisión mellista de 1919 y durante los años de la dictadura de Primo de Rivera.

La reorganización durante la Segunda República:

La proclamación de la Segunda República en abril de 1931 provocó una profunda reorganización del tradicionalismo. Jaimistas, integristas y buena parte de los antiguos mellistas volvieron a reunirse bajo el nombre de Comunión Tradicionalista.

El nuevo régimen, la política religiosa republicana y el temor a la revolución favorecieron una rápida movilización del mundo católico. Los círculos tradicionalistas incrementaron sus actividades, se crearon nuevas juntas locales y las organizaciones juveniles y femeninas adquirieron un protagonismo creciente.

En Mislata, donde existía una importante tradición religiosa y asociativa, el carlismo encontró un terreno favorable. La presencia del Círculo Legitimista, el Requeté y las Margaritas desde la década anterior permitió que la reorganización republicana partiese de unas estructuras previamente consolidadas.

Una organización femenina con 160 afiliadas:

La prueba más contundente sobre la dimensión alcanzada por el carlismo local procede de la documentación interna de la Comunión Tradicionalista.

Un informe conservado en el Archivo General de la Universidad de Navarra registra en 1936 una Junta de Margaritas de Mislata integrada por 160 afiliadas. La cifra aparece recogida en el estudio académico El carlismo ante el siglo XX: del tradicionalismo al catch-all, elaborado por Íñigo Marqués Serrano en la Universidad de Zaragoza.

Según los cálculos demográficos de esta investigación, las Margaritas representaban aproximadamente el 10 % de las mujeres mislateras mayores de quince años. Se trata de una proporción extraordinariamente elevada para una sola organización política femenina.

Las 160 afiliadas de Mislata superaban, por ejemplo, las 123 registradas en Llíria y situaban la agrupación local en una posición destacada dentro del tradicionalismo valenciano. Gandia contaba con 217 y Manises con 300, mientras que otras poblaciones tenían juntas considerablemente menores o todavía en proceso de formación.

Además, estas 160 mujeres no representaban la totalidad del carlismo mislatero. La cifra corresponde únicamente a las Margaritas y no incluye a los integrantes del Círculo, la Juventud o el Requeté. Tampoco permite calcular automáticamente cuántas familias simpatizaban con la causa, pero sí demuestra que el tradicionalismo poseía una base social extensa.

Esta información confirma que el carlismo de Mislata no fue una presencia testimonial. Llegó a convertirse en una de las organizaciones políticas y religiosas más estructuradas del municipio durante los años anteriores a la Guerra Civil.

La Guerra Civil y la desaparición de las organizaciones:

El comienzo de la Guerra Civil en julio de 1936 pusieron fin a la actividad pública del tradicionalismo en Mislata, que permaneció dentro del territorio controlado por la República.

Como ocurrió con las demás organizaciones derechistas y confesionales, el Círculo Tradicionalista no pudo continuar funcionando públicamente. Sus locales, archivos y símbolos pudieron ser clausurados, incautados o destruidos.

En la zona controlada por los sublevados, la Comunión Tradicionalista fue obligada en abril de 1937 a integrarse con Falange Española de las JONS en el partido único denominado Falange Española Tradicionalista y de las JONS. El Decreto de Unificación terminó formalmente con la autonomía política de las antiguas organizaciones carlistas, aunque numerosos tradicionalistas conservaron su identidad propia y mantuvieron una relación compleja con el régimen franquista.

Tras la guerra, el Círculo Legitimista, el Requeté y las Margaritas de Mislata no recuperaron públicamente la estructura independiente que habían tenido antes de 1936. Su historia se fue desdibujando hasta quedar prácticamente olvidada.

Una parte desconocida de la historia de Mislata:

La documentación conservada permite afirmar que Mislata tuvo un movimiento carlista estable, organizado y socialmente significativo durante las primeras décadas del siglo XX.

Su importancia se manifestó en la existencia de un Círculo de Juventud Legitimista, en la participación de representantes locales en encuentros comarcales, en la presencia de una bandera propia del Requeté y, sobre todo, en la fuerza alcanzada por las Margaritas. La cifra de 160 afiliadas en 1936 constituye una prueba excepcional de su implantación.

Su organización estuvo muy lejos de ser marginal. Dentro de un municipio que todavía no alcanzaba los cinco mil habitantes al comenzar la década de 1930, el tradicionalismo consiguió movilizar a una parte relevante de la población.

Los nombres de Dolores Primo, Carmencita Cabedo, Lolita Tarín, Lolita Fresno, Amparito Andreu y Matías Ruiz constituyen las primeras piezas recuperadas de una historia mucho más amplia. Tras ellos se encontraban decenas de familias, jóvenes y mujeres que participaron en la vida religiosa, cultural y política del pueblo bajo los ideales de la tradición carlista.

Recuperar su memoria no significa ocultar la pluralidad política de Mislata ni convertir la historia en propaganda. Significa reconocer que el carlismo también formó parte de la sociedad mislatera y que, durante un tiempo, llegó a ser una de sus expresiones asociativas más importantes.

Fuentes:

-Diario de Valencia, año IV, n.º 1135, 4 de mayo de 1914, p. 1: «Solemne festividad jaimista en Mislata».

-Diario de Valencia, año IV, n.º 1365, 21 de diciembre de 1914, p. 3: «Solemne velada en el Círculo de Juventud Legitimista de Mislata».

-Diario de Valencia, 16 de diciembre de 1916 y 2 de enero de 1917. Noticias sobre las Margaritas y la bandera del Requeté de Mislata, reproducidas por el Ayuntamiento de Picanya.

-Diario de Valencia, 6 de noviembre de 1916, p. 2. Homenaje a Joaquim Martí Gadea y participación de Matías Ruiz en nombre de la Juventud Legitimista de Mislata.

-El Cruzado Español, 14 de noviembre de 1930. Participación de la bandera del Requeté de Mislata en los actos tradicionalistas de Vila-real.

-Marqués Serrano, Íñigo: El carlismo ante el siglo XX: del tradicionalismo al catch-all. Universidad de Zaragoza, 2023.

-Boletín Oficial del Estado, n.º 182, 20 de abril de 1937, pp. 1033-1034. Decreto n.º 255 de Unificación de Falange Española y la Comunión Tradicionalista.