Convento del Sagrado Corazón de Jesús

Desde su fundación en 1891, el Convento y Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Mislata ha estado profundamente ligado a la vida del pueblo, compartiendo momentos de alegría y dolor. A lo largo de más de un siglo, su labor docente de alto nivel y su firme vocación religiosa han situado al colegio a la vanguardia de la enseñanza en Mislata.

Orígenes y fundación:

El Convento de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, conocido popularmente en Mislata como el Convento del Sagrado Corazón, fue fundado el 12 de febrero de 1891 junto a la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.

Su creación fue posible gracias a Teresa Lerma Llopis, quien cedió parte de su vivienda a la congregación y otra parte a la parroquia para su uso como casa abadía. La fundadora de las Hermanas de la Doctrina Cristiana fue Micaela Grau, mientras que la primera responsable de la casa de Mislata fue la madre Patrocinio de San José. De forma simbólica, recibió las llaves del edificio para convertirlo en un asilo destinado a niños sin recursos.

El proyecto pronto adquirió una importante dimensión educativa. El 30 de abril de 1899, la fundación compró un campo colindante para instalar el Noviciado, iniciando una etapa de crecimiento que transformó el antiguo asilo en uno de los principales centros educativos de la localidad.

De asilo a colegio y periodo republicano:

La institución comenzó atendiendo a niños pobres, pero pronto amplió su actividad como parvulario para responder a las necesidades educativas de las familias de Mislata. La enseñanza combinaba la formación escolar con la educación religiosa y moral, y las religiosas participaron activamente en la vida social del municipio.

En 1930 se proyectó la construcción de una iglesia junto al Noviciado, con el objetivo de dotar al conjunto de un espacio de mayor capacidad y dignidad. La congregación adquirió un terreno adyacente para este fin, pero la proclamación de la Segunda República en 1931 paralizó las obras.

El colegio contó durante aquellos años con el respaldo de buena parte de la población mislatera, especialmente de las familias católicas, que colaboraban mediante pequeños donativos. Este apoyo contribuyó a que la institución pudiera mantenerse en un periodo de crecientes dificultades para las congregaciones religiosas.

La Guerra Civil y las hermanas mártires:

El estallido de la Guerra Civil supuso una ruptura dramática para la congregación. El 19 de julio de 1936, ante la situación de peligro, varias religiosas se refugiaron en una vivienda de la calle Maestro Chapí de Valencia. Entre ellas se encontraban la madre Ángeles Lloret Martí, superiora general; las madres Sufragio y María de Montserrat, integrantes de su consejo, así como religiosas ancianas y jóvenes procedentes de distintas comunidades.

Según los relatos conservados por la congregación, durante los meses de refugio las hermanas continuaron cosiendo y tejiendo ropa para otras personas, manteniendo su labor de servicio en circunstancias especialmente difíciles.

La tarde del 20 de noviembre de 1936, las religiosas fueron detenidas y trasladadas al Picadero de Paterna, donde fueron ejecutadas. La madre Sufragio, la última en morir, pronunció el grito de «¡Viva Cristo Rey!», recogido en la memoria de la congregación como expresión de la fe compartida por el grupo.

Sus cuerpos fueron enterrados inicialmente en el Cementerio Municipal de Valencia y, tras la guerra, trasladados al antiguo Cementerio Municipal de Mislata. El grupo de mártires de la congregación incluyó a diecisiete religiosas. Dos de ellas fueron asesinadas el 25 de septiembre de 1936 en el Barranco de los Perros, cerca de la Llosa de Ranes, después de ser detenidas en Carlet; una de ellas era natural de Mislata.

En 1995, el papa Juan Pablo II beatificó a las religiosas, reconociendo su martirio. Su memoria permanece estrechamente vinculada a la historia del convento y del Colegio del Sagrado Corazón de Mislata.

Posguerra y expansión del colegio:

Terminada la guerra, la congregación fue reconstruida gracias al impulso de la madre Cándida Molina y de otras hermanas, que retomaron progresivamente la labor educativa del centro.

Durante la década de 1950 se recuperó el proyecto de construir una iglesia para el Noviciado. En 1964 comenzó la construcción de los actuales edificios, tras la demolición de dos viviendas colindantes. Aunque el nuevo espacio resultó pronto insuficiente ante el aumento del alumnado, las obras permitieron ampliar las aulas y los patios de recreo.

Entre 1964 y 1968 se trasladaron al mausoleo del nuevo templo los restos de Micaela Grau, procedentes de Carlet, y los de las Hermanas Mártires, que se encontraban en el antiguo cementerio de Mislata. Allí fueron depositados en nichos individuales.

Durante el curso 1971-1972 se creó la Asociación de Padres de Familia, que promovió mejoras docentes y reformas en el Noviciado. La asociación solicitó también la transformación del colegio en centro de Educación General Básica y Bachillerato Unificado Polivalente, reconocimiento que se obtuvo en 1973 junto con una subvención del Ministerio de Educación y Ciencia.

Entre 1974 y 1975 se completaron nuevas obras de ampliación, con la construcción de pasillos, terrazas y aulas. El colegio continuó siendo dirigido por la Congregación de las Hermanas de la Doctrina Cristiana hasta el curso 2018-2019.

Actualidad:

En la actualidad, el centro pertenece a la Fundación Educativa Madre Micaela HHDC, creada por la propia congregación. El colegio mantiene la vocación educativa que dio origen al proyecto de Micaela Grau, combinando la enseñanza reglada con la formación cristiana y actividades como la catequesis, los grupos Madre Micaela, la oración y la vida sacramental.

El Convento y Colegio del Sagrado Corazón constituye así uno de los espacios fundamentales para comprender la historia educativa, religiosa y social de Mislata desde finales del siglo XIX hasta la actualidad.

Fuentes:

- https://sagradocorazonmislata.hhdc.net/colegio/

-https://mercaba.org/SANTORAL/Vida/11/11-20_beatas_angeles_lloret_y_companeras.htm

-La Mislata de otros tiempos - Luis Mañas Borrás

-El mártir de cada día. Por Santiago Mata

-Archivo Histórico Nacional: Causa General: Mislata, Valencia.